Los precios mayoristas de Estados Unidos no variaron en julio frente a junio y subieron un 4,7 % interanual, ofreciendo cierto alivio a las empresas y a la Reserva Federal tras un repunte inflacionario impulsado por la energía. La Oficina de Estadísticas Laborales publicó los datos el jueves 13 de agosto. La lectura más moderada ayudó al S&P 500 a avanzar un 0,7 % y cerrar en un récord de 7.798,99 puntos, según Associated Press.
El aumento anual del índice de precios al productor se desaceleró desde el 5,5 % de junio. Sin alimentos ni energía, los precios crecieron un 0,2 % durante julio y un 4,2 % en doce meses, informó AP. En el desglose más amplio de la Oficina, una caída del 0,7 % en los bienes de demanda final compensó aumentos del 0,2 % en los servicios y del 2,2 % en la construcción, señal de que el alivio se concentró en los productos físicos.
Los precios de la energía para la demanda final bajaron un 3,1 %, los alimentos retrocedieron un 0,9 % y la gasolina cayó un 5,7 %, indicó la Oficina. Los vehículos y equipos subieron un 0,3 %, mientras los servicios de gestión de carteras saltaron un 6,5 %. Esos movimientos opuestos son relevantes porque algunos componentes del índice alimentan el indicador de gastos de consumo personal, la medida que la Fed utiliza para su objetivo inflacionario del 2 %.
Los inversores interpretaron el informe como una reducción de la presión para elevar de inmediato los tipos de interés. El Nasdaq Composite ganó un 0,8 % hasta 26.803,03 puntos y el Dow avanzó un 0,1 % hasta 53.839,99. El rendimiento del bono del Tesoro a diez años cayó al 4,65 % desde el 4,68 % del miércoles, mientras el crudo Brent bajó un 2,1 % a 87,07 dólares por barril, moderando otra fuente de costes a corto plazo.
AP señaló que los mercados de futuros asignaban una probabilidad del 35 % a un alza de tipos de la Fed en septiembre, frente a cerca del 50 % dos días antes. El banco central ha mantenido los tipos sin cambios este año mientras sus autoridades debaten si la inflación persistente exige una política más restrictiva. El débil informe laboral de julio, que mostró una reducción del empleo, también aconseja cautela porque un crédito más caro podría frenar la contratación, el consumo y la inversión empresarial.
El informe no resuelve la trayectoria de la inflación. AP destacó que la gasolina repuntó al final de julio y comienzos de agosto, mientras los economistas esperan que la inflación PCE subyacente anual permanezca cerca del 3,3 %, por encima del objetivo de la Fed, cuando el indicador se publique el 26 de agosto. Los mercados observarán después el simposio de Jackson Hole desde el 27 de agosto y otra ronda de datos laborales y de precios antes de la reunión de la Fed a mediados de septiembre.
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