El Tratado de Alta Mar, conocido formalmente como el Acuerdo sobre la Biodiversidad más allá de las Jurisdicciones Nacionales (BBNJ), entró oficialmente en vigor el 17 de enero de 2026, marcando un momento decisivo para la gobernanza oceánica internacional y la conservación marina después de casi dos décadas de negociaciones.
## Un logro histórico
Este acuerdo revolucionario establece el primer marco legalmente vinculante para proteger la biodiversidad en aguas internacionales, cubriendo aproximadamente la mitad de la superficie del planeta y el 95% del volumen oceánico. El tratado representa el mayor esfuerzo de conservación en la historia humana, abordando los vastos ecosistemas marinos que durante mucho tiempo han existido en un vacío regulatorio.
Las áreas más allá de las jurisdicciones nacionales representan aproximadamente el 60% del océano y más del 40% de la superficie terrestre. Estas aguas incluyen fosas profundas, cadenas de montes submarinos y ecosistemas de aguas medias que regulan los ciclos de nutrientes y almacenan enormes cantidades de carbono. Hasta ahora, menos del 1,5% de este inmenso espacio tenía alguna protección formal.
## Camino hacia la ratificación
Palau se convirtió en la primera nación en ratificar el acuerdo en enero de 2024, poniendo en marcha un esfuerzo global que desde entonces ha obtenido apoyo de países de todas las regiones. El tratado alcanzó el umbral crítico de 60 ratificaciones en septiembre de 2025, activando su entrada en vigor 120 días después.
Hasta la fecha, 81 partes han ratificado el acuerdo, incluida la Unión Europea y 16 de sus estados miembros, con 145 países firmantes. La UE ha sido una fuerza impulsora detrás del tratado, contribuyendo con financiación sustancial y apoyo diplomático a lo largo del proceso de negociación.
## Disposiciones clave
El tratado introduce varios mecanismos transformadores para la gobernanza oceánica. Permite el establecimiento de Áreas Marinas Protegidas a gran escala en alta mar, una herramienta crítica para alcanzar el objetivo del Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal de proteger el 30% del océano para 2030.
Crucialmente, el acuerdo garantiza que los beneficios de los recursos genéticos marinos se compartan equitativamente entre todas las naciones, abordando preocupaciones de larga data sobre la equidad entre países desarrollados y en desarrollo. También representa el primer instrumento oceánico legalmente vinculante que incluye disposiciones para los pueblos indígenas y las comunidades locales en las decisiones de gobernanza.
Ahora se requerirán evaluaciones de impacto ambiental para actividades que puedan afectar significativamente la biodiversidad marina, creando mecanismos de rendición de cuentas que antes no existían en aguas internacionales.
## Mirando hacia adelante
La Comisión Preparatoria del BBNJ está trabajando para establecer el marco operativo del tratado antes de la primera Conferencia de las Partes, que debe reunirse antes del 17 de enero de 2027. Una reunión preparatoria final está programada del 23 de marzo al 2 de abril de 2026 en la sede de la ONU en Nueva York.
Las organizaciones de conservación han celebrado la entrada en vigor del tratado como un punto de inflexión para la salud oceánica. Mientras el cambio climático, la sobrepesca y la contaminación continúan amenazando los ecosistemas marinos, el Tratado de Alta Mar ofrece esperanza de que la comunidad internacional pueda unirse para proteger la última gran naturaleza salvaje del planeta.
Comentarios